Análisis Don’t Tap the White Tile para Android

Si en PC el 2D es el nuevo 3D, en móviles la tendencia al diseño minimalista se ha hecho un hueco en el mercado de videojuegos. Don’t Tap The White Tile responde a esta tendencia con un concepto tan simple como adictivo, no toques las piezas blancas. El título carece de historia y de gráficos llenos de partículas y apuesta fuertemente por la jugabilidad, donde nuestra precisión a la hora de pulsar las casillas de color negro (que por cierto, cada vez que pulsas una suena una nota de piano) es lo que nos hará ganar (o tardar más en perder). Que no os asuste su simplicidad, es un juego muy entretenido.

Nada más abrir el juego nos encontramos una interfaz sencilla en blanco y negro emulando unas teclas (muy acorde al mecanismo de juego) desde la que podemos acceder a las opciones y a los diversos modos de juego que detallaremos a continuación.

Menú printipal "Don't Tap The White Tile"

La interfaz del juego es muy sencilla. Cuando elijamos un modo de juego, nos colocaremos en una casilla de salida de teclas amarillas y no empezaremos a jugar hasta que pulsemos sobre la pantalla. La mecánica de progreso en el juego se parece a Flappy Bird o Super Hexagon, donde siempre empezaremos desde cero y la habilidad adquirida en la partida anterior es la que nos ayudará a llegar más lejos en la siguiente. Dependiendo del modo de juego seleccionado, tendremos que pulsar la mayor cantidad de teclas en un determinado tiempo o agonizar hasta que no seamos capaces de pulsar más porque se nos acaba el tiempo o no podemos pulsar teclas a la misma velocidad a las que nos las muestra el juego.

Esto es lo que veremos cuando empecemos una partida

Todos los modos de juego cuentan con tres niveles de dificultad y aunque algunos se parecen, tienen diferencias entre sí. Veamos:

  • Classic: En este modo no tenemos límite de tiempo alguno para completar nuestro objetivo, que consiste simplemente en pulsar un número de fichas determinadas en el menor tiempo posible. La partida termina si te equivocas al pulsar o cuando llegas al final para registrar tu tiempo. ¡No queráis ir demasiado rápido al principio!
  • Zen: Aunque se llame Zen, de tranquilo no tiene nada. Es lo contrario al modo Classic. Nos dan un límite de tiempo y en ese tiempo tenemos que pulsar el mayor número de fichas posible. Todo un reto.

Pantalla de alta puntuación de Zen Mode

  • Arcade: Es el primero de los modos “infinitos”. Tienes que pulsar tantas teclas como puedas mientras van cayendo cada vez más rápido. Si te pasas una o pulsas sobre una blanca, pierdes. Tiene un modo “Reverse” donde las piezas vienen desde abajo, lo cual le añade un extra de dificultad.
  • Rush: Otro modo infinito similar al anterior, sólo que nuestra puntuación en lugar de medirse en teclas pulsadas, se mide en la velocidad a la que hemos sido capaces de llegar en metros/segundo. Curioso.
  • Relay: Éste es mi preferido. Tenemos tres modos (8″, 10″ y 12″) y dependiendo del cual seleccionemos tenemos ocho, diez o doce segundos para pulsar correctamente cincuenta piezas negras. Si lo conseguimos, nos darán otra vez la misma cantidad de segundos para hacer otras cincuenta y así hasta que se pulse una blanca.Modo Relay, se puede apreciar el contador arriba del todo.

Respecto a las opciones, si pulsamos en “More” en el menú principal accederemos a las mismas, donde podremos cambiar el sonido de “Piano” a “Por defecto” (una opción nada recomendada porque suena siempre el mismo sonido cada vez que pulsas una tecla y se hace muy pesado) e incluso quitarlo, activar o desactivar animaciones o tutoriales o modificar los parámetros del movimiento de las “teclas” para que sea más suave o más rápido. Quizá la opción más divertida sea el “Rest Reminder“, que no hace más que recordarnos que tenemos que descansar cada cierto número de partidas (número que indicamos nosotros).

Menú de opciones

Don’t Tap the White Tile es un juego sencillo y que atrapa por su simple jugabilidad. No se requiere de una habilidad especial para jugarlo desde cero y nos invita todo el rato a superar nuestras marcas. La estética para el juego es acertada, obviando elementos que nos distraen del juego y los sonidos emulando un piano nos hacen el juego muy agradable. Un juego recomendable que podéis descargar desde Play Store: Dont Tap the White Tile

Como extra, os dejo un vídeo de su jugabilidad para que veáis por dónde van los tiros (;